El mundo no habla. Sólo nosotros lo hacemos. El mundo una vez que nos hemos ajustado al programa de un lenguaje, puede hacer que sostengamos determinadas creencias.                                R. Rorty.




Nadie por ser joven vacile en filosofar, ni por hallarse viejo se fatigue de filosofar. Pues nadie está demasiado adelantado ni retardado para lo que concierne a la salud de su alma.

Epicuro


¿Un mal vecino? Para sí mismo, pero para mi bueno. Entrena mis buenos sentimientos, mi ecuanimidad. ¿Un mal padre? Para sí, pero para mi bueno. Esto es la varita de Hermes. Toca lo que quieres-dice-y se convertirá en oro". No, sino: "Venga lo que quieras y yo lo convertiré en un bien".

          Epicteto.




Una filosofía que no tenga un potencial transformador y liberador no es una buena filosofía.

Es sólo apariencia de conocimiento, pero no es conocimiento real.

Una filosofía que sea una fábrica de mediocres ilustrados, y no de mejores seres humanos;

de pedantes, y no de personas veraces;

de intelectuales, y no de sabios;

de malabaristas de las palabras y las ideas, pero no de personas capacitadas para el silencio interior

y para la visión que solo este proporciona, no es filosofía esencial.

                                                                                       Mónica Cavallé, La sabiduría recobrada.

                                                                                       http://www.monicacavalle.com/

Textos y artículos.

Shiva, el gran yogui. Texto: Montse Simón. Leer más...

En el caso de Śiva nos encontramos precisamente con distintas representaciones suyas que simbolizan su energía creadora, protectora y destructora. Una de estas representaciones de Śiva es la de Mahāyogī, el arquetipo del yogui por excelencia.


Filosofía práctica: un camino al autoconocimiento.Texto: Cristina Avilés. Leer más...

Enero 2017.

Entiendo por filosofía práctica, un movimiento que reivindica la filosofía como forma de vida. Una concepción de la filosofía que parte de un respeto a la esencia de lo que es la filosofía: el amor (Phileo) al conocimiento (sophia), que no es otra cosa, que el deseo de comprender y de ahondar en nuestra propia filosofía personal y en nuestras interpretaciones sobre el mundo. No puede comprenderse, pues, el discurso filosófico sin que esté íntimamente unido a una vida filosófica y, de hecho, es el camino o la vía, que da lugar a nuevas comprensiones que posibilitan la transformación interior, una nueva forma de ser y de estar en el mundo.

El yoga como Filosofía Sapiencial. Texto:Nale. Leer más...

Enero 2017.

Quizá, empezar el año con suavidad y disposición, para lentamente, ir profundizando, no sea un mal planteamiento. Quizá, entonces, la propuesta sea afrontar la evolución de esa capacidad cultural de adaptar cualquier filosofía a las propias necesidades e intereses . Es más, propondría reflexionar sobre el “miedo a la crítica” en el mundo del yoga y del “fast food existencial”. Entre otras delicatessen, ese miedo a no ser políticamente correcto o parecer espiritualmente bueno que, sin duda, ha facilitado el panorama del yoga contemporáneo. Incluso a intentar comprender que cierto temor ético hacia la crítica depende más de las emociones que subyacen y la motivan, que del hecho en sí mismo. Todos comprendemos que hay críticas motivadas por el amor desinteresado a la verdad y críticas que no se dirigen al objeto o persona, si no que sirven para activar la capacidad de discernimiento de otros. Desde aquí, conocimiento, criterios, sentimientos, valores, es decir, interpretaciones u opiniones más o menos justificadas, con más o menos falacias, con más o menos ciertos tipos de experiencia, con mejores o peores sentimientos... hacia una ardua oportunidad para trabajarse la consciencia testigo respecto a estas cuestiones, para comprender las defensas, posicionamientos y autoengaños propios de la naturaleza humana y desarrollar una mayor comprensión y ecuanimidad. Aunque dicho trabajo interno, finalmente nos lleve a considerar que la acción es justa y necesaria. Mientras, además de manifestar mi profundo respeto y agradecimiento hacia algún valiente que ha trabajado casi en solitario, me lo sigo pensando...

Nos deseo una vida más consciente a todos este año. Sat Cit Ananda!


El yoga de la acción. Texto: Montse Simón.  Leer más...

Diciembre 2016.

«Sólo tienes derecho a las acciones, nunca a los resultados. No te identifiques con aquel que causa los resultados de la acción ni te apegues tampoco a la inacción» (Bh. G., II.47)

En sánscrito la palabra que traducimos como “acción” es karma y karma significa tanto la “acción” como “los resultados de la acción”. Toda acción genera una consecuencia y, a menudo, realizamos acciones en aras de un resultado. Sin embargo, parte de la tradición hindú nos enseña que actuar sin apropiarnos de la acción ni de los resultados, nos libera de la carga de la identidad limitada y la atadura de las expectativas.


Antígona: "Tienes que saber que nací no para compartir con otros odio sino para compartir amor".

Texto : Nale.   Leer más...

Diciembre 2016.

(...)Supongamos que aún a pesar de mantenerse firme en su convicción de haber actuado del modo, en que a ella, concorde a su manera de ser, de sentir y pensar, le corresponde, es capaz de comprender que el otro es incapaz de comprenderla. Lo sabe y lo acepta, es decir, su sabiduría reside en esa comprensión que trasciende la evaluación racional y la acerca a la realidad de la vida. No se trata, pues, de mi verdad contra tu error, se trata de la aceptación de ambas posiciones como una única realidad, aunque sean irreconciliables y desde un punto de vista particular pueda uno considerar que la del otro es una “verdad” necia y la suya más sabia. No alberga dudas sobre que a ella le corresponde el cumplimiento de lo que considera virtud, y entre sus deberes, esta el de oponer resistencia a los criterios que plantea Creonte. Le son aversivos y esa aversión está más allá de Antígona y de Creonte, es más importante la vida de “su verdad” que la de su persona, es decir, es prioritario defender lo sagrado, en lo que cree, a la propia vida. Puro deseo, como decía Lacan. Pues esa energía que la mantiene en pie y la capacita para enfrentarse ella sola a quien fuera necesario por lo que cree, es su fuerza, pero es también su punto débil, pues no puede evitarlo. Quizá por eso, al final, la claridad que transmite se enturbia con las dudas, disfrazadas de queja, sobre su proceder. No ve más allá de su objetivo: enterrar a su hermano a pesar de los inconvenientes, a pesar de la muerte. Es capaz de morir por una causa: por su causa, la causa que ha interiorizado, que alberga lo sagrado, lo eterno, lo más hermoso en una vida de desdichas. En fin, desde este prisma, alberga la sabiduría del guerrero, la resistencia, el valor, la voluntad y sobretodo, la aceptación de su destino(...).