El mundo no habla. Sólo nosotros lo hacemos. El mundo una vez que nos hemos ajustado al programa de un lenguaje, puede hacer que sostengamos determinadas creencias.                                R. Rorty.




Nadie por ser joven vacile en filosofar, ni por hallarse viejo se fatigue de filosofar. Pues nadie está demasiado adelantado ni retardado para lo que concierne a la salud de su alma.

Epicuro


¿Un mal vecino? Para sí mismo, pero para mi bueno. Entrena mis buenos sentimientos, mi ecuanimidad. ¿Un mal padre? Para sí, pero para mi bueno. Esto es la varita de Hermes. Toca lo que quieres-dice-y se convertirá en oro". No, sino: "Venga lo que quieras y yo lo convertiré en un bien".

          Epicteto.




Una filosofía que no tenga un potencial transformador y liberador no es una buena filosofía.

Es sólo apariencia de conocimiento, pero no es conocimiento real.

Una filosofía que sea una fábrica de mediocres ilustrados, y no de mejores seres humanos;

de pedantes, y no de personas veraces;

de intelectuales, y no de sabios;

de malabaristas de las palabras y las ideas, pero no de personas capacitadas para el silencio interior

y para la visión que solo este proporciona, no es filosofía esencial.

                                                                                       Mónica Cavallé, La sabiduría recobrada.

                                                                                       http://www.monicacavalle.com/

Asesoramiento filosófico

Asesoramiento filosófico.

Nale.-Licenciada en filosofía y formadora de profesores de yoga. + info

Aportación voluntaria.  Sólo presencial en la Sede, en S´Om.       

Cita (telf. o whatsapp). 722 44 26 64  Mail: naleparada@gmail.com




"Los diálogos filosóficos que estructuran las consultas de asesoramiento filosófico son un vehículo para el autoconocimiento profundo; para comprender la realidad y comprendernos a nosotros mismos; para examinar nuestras ideas, valores y fines; para iluminar, con hondura filosófica, tanto nuestras dificultades, anhelos y retos cotidianos como las grandes cuestiones existenciales; para desarrollar nuestra capacidad de aceptación; para examinar nuestros vínculos y desarrollar una conexión amorosa y comprometida con nuestro entorno; para conocer, saborear y vivir lo que realmente somos".

                                                                                                                                                     Mónica Cavallé.


 Si hay Verdad, hay Belleza. 


  En  todas las épocas y culturas los filósofos han hecho mapas hacia determinadas experiencias humanas. Una de las síntesis que me parecen más acertadas es una que de un modo muy similar propuso el filósofo P. Hadott y que definiría de este modo:

independencia interior,

paz interior,

aceptación incondicional- amor-comprensión.

  En la filosofía oriental el concepto Sat Cit Ananda plantea una síntesis similar. Desarrollar nuestro potencial supone conectar con la dicha de una existencia consciente. Somos Vida, Consciencia y Amor jugando y manifestándose. La tarea filosófica consiste en descubrir que nos desconecta de esa fuente de luz y alegría interior.

  Ese dirigirnos hacia el interior, supone redirigir nuestra energía y consciencia hacia la Verdad, el Bien, la Bondad y la Belleza en sí mismos, en cuanto experiencias de reconexión con nuestros más genuinos potenciales, que suponen las auténticas posibilidades de felicidad humana. Filosóficamente, la felicidad no se busca en el exterior a través de parámetros asumidos acríticamente y que tan sólo causan desdicha. Ese "conócete a ti mismo" socrático, supone en la vía de la autoindagación, entrenar el discernimiento para aprender el arte de desprendernos de todo lo que no somos. El enfoque filosófico no es hacia el exterior buscando logros externos para lograr la felicidad -fama,riqueza,poder-,que tan sólo nos llevan hacia bucles de deseo-miedo, frustración y represión y la consecuente desconexión de lo mejor de nosotros mismos, sino hacia la contemplación: la lúcida autoindagación interior.

  La filosofía, en cuanto Amor a la sabiduría, nos plantea el enfocar nuestro aprendizage siempre hacia nosotros mismos. Así desde nuestra experiencia vital y la comprensión de nuestra propia naturaleza, ampliamos la comprensión de la Vida y la naturaleza humana. En ese constante ampliar la comprensión de la realidad, el mal es tan sólo ignorancia, y la ignorancia se asienta en la falta de disposición hacia el aprendizage que la vida nos propone constantemente. 


"Seamos o no conscientes de ello, todos tenemos una filosofía propia que no vale gran cosa. Sin embargo, su impacto sobre nuestras acciones y vidas puede llegar a ser devastador, lo cual hace necesario tratar de mejorarla mediante la crítica."

                                                                                                                                                                     Karl Popper


Aunque matizaría la frase de K. Popper diciendo que tenemos una filosofía "que nos creemos que es propia", que al hacer estragos en nuestras vidas o generarnos sufrimiento evitable, aparentemente inútil e innecesario, hace necesario acrecentar nuestro discernimiento y desprendernos de lo que no somos, la frase apunta maravillosamente en una dirección esencial. Todos tenemos una filosofía que opera en nuestras Vidas. Interpretamos y Creamos la realidad que depende de nosotros con dichas interpretaciones. Interpretaciones que en gran medida se basan en "Ideas" o "Ideales" del mundo, de los demás, de nosotros mismos y que tan sólo nos coartan o confrontan, limitando nuestra capacidad de comprensión de la Realidad de la experiencia humana tal cual es. Ese discernimiento nos llevará a poder clarificar cada vez más fácilmente que depende de nosotros y que no. Un poder transformar el sufrimiento que depende de nosotros y aceptar lo que no depende de nosotros.

Desidentificarnos de patrones, corazas, ideas, heridas emocionales que limitan nuestra conexión con nosotros mismos, con nuestra verdad o sabiduría interior. Reconectarnos con nuestra bondad fundamental, para empezar, con nosotros mismos. Una conexión que nada tiene que ver con  buenismos y simulacros, todos esos "debes" que nos hemos autoimpuesto y que son los grilletes de nuestro desarrollo interno.

   En la filosofía del yoga se expone que se sigue la vía del karma, de la causa-efecto humana, de ese sufrir que genera sufrimiento a los demás, hasta que nos hastiamos del sufrimiento innecesario e iniciamos la vía del dharma: desarrollar nuestros potenciales, conectar con nuestro Ser y aprender a evitar el sufrimiento evitable. Heidegger llega a considerar la angustia cómo la primera emoción filosófica. Desde esta perspectiva filosófica, comprender cómo nos generamos sufrimiento innecesario, va a activar y motivar la búsqueda interior. Dicho de otro modo, una crisis o un conflicto interno se conciben desde la perspectiva filosófica cómo una oportunidad de un mayor autoconocimiento y autoindagación.


En mi experiencia personal, inicié mis estudios de yoga y filosofía hace aproximadamente 25 años por necesidad vital, estudios que nunca he abandonado y a los que sigo constantemente conectada. Agradezco tremendamente la donación de la práctica y la filosofía del Yoga desde multitud de perspectivas, algo que me ha llevado a dedicarme a la Formación de profesores de Yoga para poder difundir la gran cantidad de ejercicios filosóficos prácticos. Si bien, en la Formación ya hacemos asesoría filosófica en grupo cómo trabajo de autoindagación, la belleza clarificadora del trabajo de Mónica Cavallé Cruz con la que resueno profundamente y con la que he estudiado y seguiré estudiando Asesoramiento filosófico individual, me han llevado al momento vital en el que se escriben estas palabras.

  La reflexión al exponer las posibilidades del Asesoramiento filosófico que podemos llevar a cabo, va a aunar la filosofía del yoga desde amplias perspectivas y posibilidades, del mismo modo que la reflexión mayeútica o de autocuestionamiento, sumadas a otras posibilidades filosóficas de autoindagación. Veo claramente dos puertas de acceso hacia los patrones y heridas que nos limitan: una más relacionada con el hemisferio izquierdo y otra más relacionada con el derecho. La primera está relacionada con el pensamiento incorrecto. En yoga sutras se expone e indaga claramente en que tan sólo el pensamiento correcto no genera sufrimiento innecesario. Algo, a lo que sin duda, se han dedicado de diferentes modos toda las filosofías y sabidurías. La segunda, está más relacionada con nuestra desconexión con nuestras sensaciones, con nuestro sentir y cómo generamos corazas para esconder heridas. Finalmente, ambas puertas van a confluir en minorizar el conflicto entre el mundo externo e interno y ampliar constantemente nuestra posibilidades de una vida auténtica, plena y consciente.

                                                                                                                                   

Y si la Vida nos lo dipone, estaré encantada de acompañarte  en este hermoso trayecto.

Sat Cit Ananda.

   


  

                                                                                                                                                                                                         

                                                                                                                                                                                  Nale.