El mundo no habla. Sólo nosotros lo hacemos. El mundo una vez que nos hemos ajustado al programa de un lenguaje, puede hacer que sostengamos determinadas creencias.                                R. Rorty.




Nadie por ser joven vacile en filosofar, ni por hallarse viejo se fatigue de filosofar. Pues nadie está demasiado adelantado ni retardado para lo que concierne a la salud de su alma.

Epicuro


¿Un mal vecino? Para sí mismo, pero para mi bueno. Entrena mis buenos sentimientos, mi ecuanimidad. ¿Un mal padre? Para sí, pero para mi bueno. Esto es la varita de Hermes. Toca lo que quieres-dice-y se convertirá en oro". No, sino: "Venga lo que quieras y yo lo convertiré en un bien".

          Epicteto.




Una filosofía que no tenga un potencial transformador y liberador no es una buena filosofía.

Es sólo apariencia de conocimiento, pero no es conocimiento real.

Una filosofía que sea una fábrica de mediocres ilustrados, y no de mejores seres humanos;

de pedantes, y no de personas veraces;

de intelectuales, y no de sabios;

de malabaristas de las palabras y las ideas, pero no de personas capacitadas para el silencio interior

y para la visión que solo este proporciona, no es filosofía esencial.

                                                                                       Mónica Cavallé, La sabiduría recobrada.

                                                                                       http://www.monicacavalle.com/

              HORARIO VERANO.

   Lunes de 19.30 a 21.30 en S´Om. Imparte: Nale.  Aportación 25€/mes (5€/clase).

Palma en el centro "Cor Sencill" Miércoles de 19 a 21h. Imparte: Nale.
CERRADO (no quedan plazas).

  El sistema pedagógico que transmitimos, supone la enseñanza de las diferentes interpretaciones más importantes de lo que llamamos HaTha Yoga - Sivananda, Satyananda y algunos aspectos de Yyengar y de Asthanga Vinyasa cuando se consideran pertinentes-, cuyas técnicas y pedagogías son totalmente complementarias y se enriquecen unas a otras. Dicho sistema de enseñanza, supone también cultura yóguica y criterio para poder discernir entre la amplia y, a veces, confusa oferta, además de poder acoger la sabiduría que albergan las diferentes escuelas, sin identificar el todo por alguna de las partes. Es más, sea cual sea el estilo que se practique, se pone énfasis en los aspectos filosóficos que nos ayudan a profundizar en la práctica y poder aplicarla a nuestra vida para, desde la filosofía del yoga-desde el conocimiento experiencial, sin dogmatismos-, poder actuar sobre las causas y no, tan sólo, sobre los efectos.